PROTOCOLO DEL TOCADO

 

¿Tienes que acudir a una boda y no tienes muy claro que está “permitido” y qué no? Aquí te dejo algunas máximas

 

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de elegir lo que luciremos en una boda es que el protocolo lo dictan los novios. No es lo mismo una novia muy clásica que una novia vanguardista, que nos permitirá muchas más licencias. Ahora bien, lo que puede y suele ocurrir con frecuencia es que no tenemos la más remota idea del tipo de boda al que acudiremos. En este último caso el mayor acierto, siempre y sin excepción, será optar por la discreción.

En segundo lugar, y aquí es más fácil, pues la información nos las da la invitación, es tener claro el entorno en el que se celebrará la boda. No es lo mismo una ceremonia o celebración en el campo que una en la ciudad, y el horario de la misma también marcará la diferencia.

Los tocados, en contra de la creencia de mucha gente, son admitidos en las bodas de día y de tarde, siendo lo más recomendable que vayan disminuyendo de tamaño en tanto en cuanto nos va abandonando el sol.

Otra cuestión importante es que el tocado nos resulte cómodo y esté bien sujeto, pues la mujer sale de casa tocada y vuelve tocada, y en nuestro caso con más razón ;-).

Es importante también que el tocado nos resulte cómodo a la hora de saludar. En ocasiones es mejor no dejarse llevar por la euforia al saludar a esa amiga a la que tanto queremos y que hace tiempo que no vemos si no queremos que se masque la tragedia. Bastará con el ademán si las dos vais tocadas.

En cuanto al lugar en el que debemos colocar el tocado, el protocolo marca el lado derecho de nuestro rostro, pues nuestro acompañante se sentará a nuestra izquierda por norma general.

El tocado, y esto ya es cuestión de gustos, y no de protocolo, puede complementar un vestido, o por el contrario y, esto es más tendencia actualmente, que sea el tocado el auténtico protagonista y relegue el vestido a un segundo plano. Por ello es más frecuente ver tocados acompañando a vestidos muy sencillos y cortos y que dan como resultado un look de lo más apropiado en las bodas o ceremonias de mañana. Por la noche la cosa cambia, pues el tocado suele ceder protagonismo a nuestro vestido. Con vestidos largos también se admite el tocado discreto en las bodas de noche, aunque suele estar reservado para las testigos.

No quiero cerrar este capítulo sin hacer mención especial a la máxima de mi madre, de la que he heredado prácticamente toda la esencia de lo que veréis reflejado en LADY TOCADA, y cito textualmente la frase que hemos oído mi hermana y yo durante toda nuestra vida a la hora de elegir el atuendo para una boda: “Niñas, ante la duda, si hay que elegir entre belleza y elegancia, siempre elegancia”.

Finalmente, y aquí me pongo sería porque es mi máxima por excelencia: se lleve lo que se lleve, sea tendencia o no lo sea, te repitan mil veces los demás lo bien que te sienta y lo adecuado que resultará para el evento, nunca cedas o estarás perdida…

 

SÉ FIEL A TU ESTILO, SÉ AUTÉNTICA Y ESTARÁS RADIANTE. NUNCA JAMÁS TE DISFRACES… PARA ESO YA TENEMOS EL CARNAVAL.